Naturaleza
Naturaleza
Con un rostro gris
Se presenta la tarde
Sobre un sin fin
De silenciosos gigantes.
La brisa abrasa sus
Cuerpos distantes,
Mas nada parece
Llegar a importarles.
De oro se visten
Espigas y cardos
Dejando a sus pies
Un manto dorado.
Sus cuerpos exhiben
Historia del tiempo
Y un blanco plateado
Resalta a lo lejos,
Como coronando
A viejos guerreros.
En medio de todo
Y en medio de nada
Un verde azulado
Les resalta el alma.
El eco esparce
Con fuerza un latido,
Detengo mis pasos…
Silencio mi voz…
Y en el centro de las montañas
Siento mi corazón.
ELSA B. BRAÑA






